Del campo a la red

Una publicación en Facebook, un comentario en WhatsApp, el epígrafe de una foto publicada en Instagram forman parte de nuestra sociabilidad y son, por eso, potenciales datos etnográficos. Pero, ¿tiene para nuestras ciencias igual validez la construcción de un dato si es lograda con la mediación de una red social? ¿Qué supone para la antropología dejar de lado el desplazamiento físico de “ir al campo”?Los trabajos etnográficos nos tienen acostumbrados a la aparición de fragmentos de entrevistas o notas de campo que forman parte de la experiencia intersubjetiva, tanto del actor como del investigador. Los años de desarrollo metodológico en antropología han logrado afianzar la idea de que la autoridad etnográfica del dato construido se sustenta en la personalización de la relación entre quien estudia y quien es estudiado. “Estar-ahí” en el momento correcto, así como la búsqueda por analizar la experiencia del otro sin mediaciones, son algunos de los preceptos fundamentales de la metodología antropológica, la base de la producción del conocimiento al cual se busca llegar.

Sin embargo, el acelerado avance de las tecnologías de comunicación, y especialmente, las redes sociales nos presentan nuevas preguntas de carácter epistémico: ¿tiene menor validez la construcción de un dato etnográfico si es lograda con la mediación de una red social? ¿Puede el mundo virtual generar un dato etnográfico útil? Y más: ¿puede llevarse a cabo la etnografía como la conocemos sin el desplazamiento físico que supone “ir al campo” para el investigador?Tal como lo afirma Carolina Di Próspero (2011), las nuevas tecnologías infocomunicacionales  constituyen una parte fundamental de la sociabilidad de sus usuarios, generan nuevos tipos de intercambio entre las personas y así aportan a la construcción de la subjetividad. Facebook constituye hoy un espacio virtual en el cual se despliega la subjetividad de sus usuarios frente a un público siempre presente (los “amigos”), con manejos propios de la intimidad y la privacidad. Esto permite hablar de “usos originales” (Di Próspero, 2011) de las tecnologías infocomunicacionales, siempre acotados al margen de posibilidades que permite, en este caso particular, la red social conocida como Facebook.¿A qué diferencias metodológicas debe atenerse el investigador social en el intento de formular un dato a través de una herramienta como Facebook, impersonal o virtual? ¿Qué sucede con la autoridad del dato en estos casos?Pero, entonces, ¿a qué diferencias metodológicas debe atenerse el investigador social en el intento de formular un dato a través de una herramienta impersonal o virtual? ¿Qué sucede con la autoridad del dato en estos casos? Las nuevas tecnologías infocomunicacionales pueden y deben ser estudiadas en sí mismas como parte de la resolución de estos nuevos cuestionamientos epistémicos (como es el caso del análisis hecho por Carolina Di Próspero, 2011). Existen trabajos que ya han incursionado en la aventura de entender cómo la introducción en nuestras vidas de las redes sociales ha modificado determinados aspectos de nuestra sociabilidad.

El artículo que tomaremos como ejemplo aborda la experiencia de los individuos frente a la muerte mediada por Facebook. Se titula “Los fantasmas del Facebook” y fue escrito por Marian Moya y Victoria Ennis para la Revista Anfibia, con fotos de Enrique García Medina, quien registró el proceso de la enfermedad de su esposa –cáncer– y publicó las imágenes en su perfil en la red.

Aquí, la red social no es analizada en sí misma, sino que es utilizada como herramienta metodológica para entender la forma en que la incorporación a nuestra vida cotidiana de las nuevas tecnologías infocomunicacionales ha modificado el modo en que nos enfrentamos a la muerte y al duelo.

“Para internet, morir no es un problema” (Ennis y Moya, 2015) versa el comienzo del análisis, el cual muestra cómo las personas que han perdido a un ser cercano reciben apoyo y contención sin tener que lidiar con una relación cara a cara, experimentando y procesando el duelo a través de la red. Al estar mediada la seguridad de las cuentas de las redes sociales por una contraseña que, en general, sólo conoce su propietario, los perfiles de las personas que fallecen permanecen abiertos y disponibles por tiempo indeterminado. Es así como en el ámbito virtual la muerte se resignifica, existiendo para las autoras semejanzas, aunque no sin matices, entre los rituales de duelo online y offline. Dentro del duelo virtual, los dolientes pueden continuar “interactuando” con el individuo fallecido, reteniendo la ilusión de su permanencia, estimulada por la no-presencia constitutiva de la virtualidad. Eficaz como cementerio virtual, Facebook también se constituye como un lugar de imaginario reencuentro con el ser querido, “posponiéndose la aceptación de su pérdida”. Pero además rompe con la idea del luto como intimidad familiar, al convertir al duelo en un acto público y exponer al cadáver virtual al post. Cerca del cierre las autoras insisten en que Facebook no es “nada muy diferente de la experiencia presencial” (Ennis y Moya, 2015).Este texto apunta a reflexionar sobre las nuevas tecnologías como base de construcción del dato etnográfico. Pero también es una invitación a la creatividad y la curiosidad, a construir una práctica de investigación que sea, siempre y en primer término, una aventura.Una publicación en Facebook, un comentario en un grupo de WhatsApp, el epígrafe de una foto publicada en Instagram, son hoy potenciales datos etnográficos para la construcción de un análisis acerca de las dimensiones de nuestra sociabilidad. Además de abrir muchas más de las preguntas de las que responde, este texto debe ser una invitación a la reflexión metodológica acerca de las nuevas tecnologías como base de construcción del dato etnográfico. Debe ser también una invitación a la creatividad y la curiosidad, a una investigación que sea, siempre y en primer término, una aventura.

Referencia Bibliográfica

DI PRÓSPERO, CAROLINA (2011). Tecnologías infocomunicacionales y reconfiguración de los espacios de significación en la vida cotidiana. Usos de la red social Facebook en adultos jóvenes de la Ciudad de Buenos Aires. Tesis de maestría. FLACSO.

ENNIS, Victoria y MOYA, Marian (2015). Los fantasmas de Facebook. Artículo publicado en la Revista Anfibia perteneciente a la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Link: http://www.revistaanfibia.com/cronica/los-fantasmas-del-facebook/.

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